Donde fuimos invencibles. María Oruña

Donde fuimos invenciblesSin libro y sin historias para soñar estaban perdidos. La vida era tan triste, tan corta y limitada. Ella sólo quería potenciar la posibilidad de dar algo más de brillo a las existencias que la rodeaban, crear el hábito real de amar los libros y esos otros mundos en los que reposar” Este era el deseo de uno de los personajes de la nueva novela de María Oruña.

 

Como siempre ha sido un placer leer esta nueva aventura  de María Oruña. Tiene un modo de escribir delicado. Te metes en la novela sin darte cuenta. La diversión y el entretenimiento lo tienes garantizado. Empieza con varias historias, organizadas en diferentes capítulos que hace la lectura ágil. Una de las virtudes de esta escritora son los giros. Siempre en el momento adecuado y de la intensidad que necesita el argumento.

La clave de su éxito es el emplazamiento de sus novelas. Los lugares donde suceden. Esas preciosas playas, esos caserones antiguos llenos de secretos, en los pueblos y sus gentes. Algunos de los personajes están basados en personas reales. Todos ello hace que las historias sean tan cercanas, reales y creíbles.

Las tres novelas me han cautivado,  aunque si tuviera que elegir me quedaría con el encanto de la primera, Puerto escondido una magia difícil de superar.

  • esta es la historia

El verano está terminando y la teniente Valentina Redondo está contando los días para empezar sus vacaciones. Pero algo insólito sucede en el centro mismo del pueblo costero de Suances: el jardinero del antiguo Palacio del Amo ha aparecido muerto en el césped de esa enigmática propiedad.

El palacio es una de las casonas con más historia de los alrededores, y después de permanecer mucho tiempo deshabitada, el escritor americano Carlos Green, heredero de la propiedad, ha decidido instalarse temporalmente en el lugar donde vivió sus mejores veranos de juventud. Pero la paz que buscaba se verá truncada por el terrible suceso, y aunque todo apunta a una muerte por causas naturales, parece que alguien ha tocado el cadáver, y Carlos confiesa que en los últimos días ha percibido presencias inexplicables a la razón.

A pesar de que Valentina es absolutamente escéptica en torno a lo paranormal, tanto ella como su equipo, e incluso su pareja, Oliver, se verán envueltos en una sucesión de hechos insólitos que les llevarán a investigar lo sucedido de la forma más extravagante y anómala, descubriendo que algunos lugares guardan un sorprendente aliento atemporal y secreto y que todos los personajes tienen algo que contar y ocultar.

  • sobre la escritora

María Oruña (Vigo, 1976), gallega de padre cántabro, desde pequeña visita con frecuencia Cantabria. Allí ha ambientado Un lugar a donde ir y su novela anterior, Puerto escondido (Destino, 2015), un exitoso debut en el género negro que ha sido traducido al alemán, el francés y el catalán. En ambas novelas los protagonistas son los paisajes cántabros y el equipo de la teniente Valentina Redondo, que se ha ganado el cariño de miles de lectores. Oruña es abogada y actualmente compagina esta profesión con la escritura.

Gracias por vuestro tiempo y espero haber avivado lo suficiente vuestra curiosidad para incitaros a su lectura